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El titulo obviamente alude a los encuentros de octavos de final de la Champions League que se disputaran a partir del martes trece de febrero y que deparan como plato principal el partido entre el PSG de Neymar Jr. versus el actual Campeón de Europa el Real Madrid; dentro de los cuatro partidos de esta semana destaca el martes el partido del Juventus FC contra el Tottenham Hotspurt, complementa ese día la jornada el Basel de Suiza contra el Manchester City de Pep Guardiola y el miércoles además del partido entre parisinos y madrileños se cuela el Porto de Iker quien se mide al Liverpool FC del egipcio Mohamed Salah.

 

El título de la nota alude a la popular película de comedia de mediados de los años ochentas protagonizada por el actor Bill Murray mediante la cual su personaje, llamado Phill Connors, es un reportero del Clima amargado e insatisfecho con su vida el cual por alguna especie de magia o hechizo (nunca lo clarifica la película) se ve atrapado en repetir de manera diaria el mismo día: La celebración del popular “Día de la Marmota” en un pequeño poblado de las montañas estadounidenses a donde cerca de fines de febrero de cada año se espera el dictamen de Phil (así se llama la mascota del pueblo y la cual es una marmota), para saber si el invierno llegara a su fin o si por el contrario habrá cuatro semanas más del mismo, dependiendo de si la marmota vio su sombra o no, y si por ende volvió a su madriguera; durante las innumerables veces que se ve atrapado en ese día, de forma cíclica y repetitiva, Phil hace todo tipo de absurdos para variar el día, pero este día no finaliza hasta que se transforma a sí mismo en el proceso, es cuando se rompe el hechizo y alcanza el mañana.

El título de la nota no es gratuito, a los que amamos el deporte en general nos duele lo que pasa a nivel nacional, estamos sumidos en crisis y nuestras autoridades deportivas siguen el ejemplo de nuestros gobernantes: se esconden o eluden las preguntas incomodas ante acontecimientos importantes, ya ni siquiera dan la cara y ni siquiera se llenan la boca de retórica barata si no que han optado por el recurso del cobarde: ignorar las quejas de una afición y periodismo (al menos el serio e imparcial) que les demandan respuestas.

 


Esta semana, pese a que los dedos y mi cerebro me exigían a gritos enrumbar el artículo por la crítica y el mordaz sarcasmo del último desatino de la Federación de Fútbol de El Salvador, decidí que no valen el tiempo ni la tinta para recordarles y tomando como sugerencia hablar de un futbolista que recién se retiró la semana pasada (me refiero obvio al mago de la eterna sonrisa Ronaldinho Gaucho), tome a bien ampliar un poco la veneración que generan jugadores emblemáticos y rendir homenaje póstumo a su vez a uno de esos grandes que jugo bajo los tres palos del equipo de mis amores en El Salvador: Club Deportivo Águila, por supuesto me refiero al mítico Raúl “Superman” García.

“Año nuevo vida nueva” reza la frase popular y no es para menos al terminar el conteo de las 12.00 de la media noche el cielo se ilumina con las famosas luces, se estrechan los abrazos, se hacen rituales con la esperanza de tener amor, dinero y salud y otros brindan por los presentes y los ausentes. Pero la alegría de las fiestas pasan muy rápido a una realidad diaria que vivimos millones de salvadoreños; es por ello que los primeros días de un año son esenciales a la hora de marcar la dirección y los objetivos, y este principio no solo se aplica a las personas sino también a las familias, empresas, organizaciones sociales o administraciones públicas. Este año será clave para el futuro de El Salvador debido a una serie de acontecimientos que marcaran el rumbo para los próximos años. A continuación lo que viviremos en los próximos meses: